miércoles, 20 de junio de 2012

LA EDIFICACIÓN EN LOS ESPACIOS PÚBLICOS, SU PRIVATIZACIÓN O SU DERROCAMIENTO? y II


LA EDIFICACIÓN EN LOS ESPACIOS PÚBLICOS, SU PRIVATIZACIÓN O SU DERROCAMIENTO? y II



En el Ecuador de los últimos años, es evidente que se vive un proceso de crecimiento de la participación activa de sus ciudadanos en las actuaciones que afectan sus intereses y en la defensa de la naturaleza y del espacio público.

La discusión apenas empieza y los procesos llamados participativos o de socialización de las propuestas, que se empezaron a aplicar en los años 80 del siglo pasado, se empiezan a ver, como en efecto sucede, como procesos que en definitiva controlan y limitan seriamente la auténtica consulta pública, o consulta ciudadana. Esta última tiene la fundamental connotación de que su significado es el de elevar la consulta a una instancia superior que es la ciudadana, la de los mandantes, no únicamente la de los gremios, asociaciones y organizaciones sino la de todos los ciudadanos afectados o interesados individual o colectivamente.

Los mandatarios y los gobiernos autónomos tienen a nivel de sus respectivas circunscripciones territoriales, la potestad de regular el uso del suelo, pero tienen la obligación constitucional y legal de hacerlo con la consulta ciudadana previa y sin afectar a la naturaleza.

A estos gobiernos, además de recursos económicos, que con la gran subida de impuestos y tasas los tienen ahora en abundancia, también se les ha concedido la potestad de la expropiación o declaratoria de utilidad pública, de espacios necesarios para la vida ciudadana. Expropiar o declarar de utilidad publica para suplir las deficiencias de esos espacios, debidas a una legislación obsoleta que no ha previsto que las políticas de intensificación del uso del suelo no han llevado de forma concomitante una dotación de mayores áreas para los servicios y sistemas de las ciudades y para el mejoramiento de su calidad de vida.

Esos recursos y esa potestad, no se utilizan de forma adecuada y se prefiere “ahorrar” un 10 o 15% del valor de un proyecto, que es el porcentaje aproximado del costo del terreno, edificando en parques, talando árboles, afectando a la unidad urbanística de estos espacios, creando límites inconvenientes y desagradables y una serie de afectaciones adicionales.

En los últimos años se han incorporado a los principios legales que rigen los litigios del ambiente, dos que son fundamentales y que cambian sustancialmente el sentido de los procesos y de su juzgamiento. El primero es el de la “carga inversa de la prueba”, que significa que es el demandado quien ha de demostrar que no está afectando al ambiente con su accionar, y el segundo principio, también de importancia es el de “in dubio pro natura” que significa que en caso de duda las actuaciones de los jueces serán en favor de la naturaleza.

La defensa altiva de los espacios verdes, las propuestas claras de conformar auténticos sistemas de esos espacios, con la comunicación verde –vías arboladas- de los parques urbanos entre si y entre estos y los espacios naturales circundantes a las ciudades, es un anhelo, es nuestro animo y el proyecto a mediano y largo plazo, que en nuestras ciudades se vea, se sienta y se disfrute de un auténtico sistema de espacios verdes.

Los puntos controvertidos que estas edificaciones en los parques causan, tienen que ver con el urbanismo y la unidad, seriamente afectados, con la degradación del medio ambiente y de la naturaleza, con los conceptos mismos de los espacios urbanos y su conformación, y nada absolutamente que ver, con si se necesita o no una Casa de Justicia o una UPC o cualquier asunto similar. Tampoco la oposición a estas barbaridades urbanísticas tiene que ver con que se anula un comodato con cualquier organización y se le concede a otra supuestamente más popular o afín a la administración de turno.
Parque de Ponciano en el año 2008

Parque de Ponciano en el año 2012
En el caso del Parque de Ponciano, un Administrador del municipio sugiere realizar consultas, que no se hacen, el Gerente de Parques y Jardines desaconseja la edificación en el parque y cuantifica  el déficit de espacios recreativos en la ciudad y más en un sector industrial.

La Corte Provincial de Justicia de Pichincha, ante la demanda de los vecinos, patrocinados por la Dra. Silvana Rivadeneira de la Corporación Ecolex, sentenció: “a) La suspensión de los trabajos de construcción de La casa de Justicia Pichincha Norte; y b) La reparación total material e inmaterial consecuencia de la tala de árboles ubicados en el parque comprendido en las calles Joaquín Mancheno y Tadeo Benítez, así como la indemnización a los moradores afectados”. El municipio recurrió ante la Corte Constitucional con una acción extraordinaria de protección, que fue declarada improcedente por la Corte e inadmitida a trámite, cerrando el caso.
En el centro de la imagen el parque de la Calle Japón en el año 2008

Parque de la calle Japón en el 2012

Los parques que aquí se presentan eran una unidad urbanística limitada por las calles, o planos verticales definidos, que delimitaban unos espacios regulares, transparentes, coherentes; ahora con las edificaciones esos espacios se fracturan, y aparecen nuevos límites y planos verticales que no habían, convirtiendo a los espacios de los parques en lamentables residuos urbanos.

Únicos espacios arborizados en sectores de alta contaminación, contradictorio con las medidas de recuperación de los espacios públicos y con el publicitado “Consejo Verde”. Hace pocas semanas en una entrevista a Diario El País, el ilustre arquitecto catalán Oriol Bohigas manifestaba: “La gente tiene que protestar para que se mejoren las ciudades”, en el Ecuador tendremos que potenciar esta vía.

Estos dos ejemplos de actuaciones desafortunadas y bárbaras de la administración municipal, contra las áreas verdes, contra la naturaleza, contra el urbanismo, se repiten desafortunadamente en muchos lugares de esta ciudad, respecto a algunos de los cuales, hemos visto reportajes de reclamos ciudadanos, anhelamos que esto no ocurra en otras ciudades del Ecuador.

lunes, 27 de febrero de 2012

LA CASA Y SU MITO. Cadaqués en Cataluña


La casa, una casa, como señala Braudel, en cualquier lugar o contexto en que se halle, perdura y representa las lentitudes de las civilizaciones, de las culturas, que se obstinan en conservar, en mantener, en repetir. Los constructores de casas, los maestros de casas, los arquitectos, representan inconscientemente por lo demás, los antiguos oficios de esas culturas, como lo hicieron en Valladolid cuando reconstruyeron las casas de los ricos luego del tremendo incendio de 1564, inconscientemente representaron los antiguos oficios musulmanes.

Calle de Santa María Nº 6

 Las   Las humildes casas de pescadores en Cadaqués, contrastan bastante con las magníficas "masías" catalanas del siglo XV y siguientes, con sus bóvedas y arcos de sillería, son desde luego las masías, casas de señores feudales o campesinos que llegaron con el tiempo a ser acomodados y evidentemente casos excepcionales y de ninguna manera la única arquitectura de sus respectivas épocas.

Calle de Santa María

Según Puig i Cadafalch la casa ciudadana del siglo XI, es mas desconocida todavía que la casa rural, se la debe suponer sencilla, reducida, siguiendo la tradición romana, y estrechándose en el perímetro de las murallas, dentro de las cuales las calles estrechas serpenteaban, llenas de fango, oscuras en la noche, sombrías de día, las casas se apretaban las unas contra las otras dentro del recinto amurallado y el suelo y el aire se aprovechaban excesivamente.

Calle de Santa María Nº 13

El ancho del solar de las casas urbanas, venía fijado a veces por circunstancias especiales ya de la concesión feudal del terreno, o de las características de los materiales de construcción, en Perpignan, según Brutail, citado por Puig i Cadafalch, se fija el ancho del solar en dos "canas" y media, cerca de 5 metros, en otras ocasiones, la medida adoptada era la "monallata" medida determinada por el largo de un "monall" o viga. En Cadaqués la gran mayoría de las casas, no solamente en lo que denominamos casco antiguo, sino también en Es Poal, Port Alguer y otros sectores, están construidas en solares con un frente de 5 metros o menos.

Vista al mar desde la calle Sa Bretxa

Esta medida, bien racionalizada del largo de las vigas que bajan de los Pirineos, ha determinado y determina todavía el ancho de los solares de la mayor parte de las villas catalanas.
Calle de Sa Bretxa Nº 4

En la costa catalana y de manera general, Josep Danés manifiesta que el clima muy benigno en el invierno, si exceptuamos la tramontana, y de calores suavizados en el verano, por la brisa marina, las casas tienen sus galerías abiertas, que constituyen su mayor delicia.

Calle de Sa Bretxa Nos. 2, 4 y 6

Creo interesante señalar aquí que siendo las casas de Cadaqués, el conjunto del pueblo construido por hombres que conocían Nápoles, el golfo de Génova, el Mediterráneo occidental en definitiva, antes de conocer Figueras o incluso Barcelona, son perfectamente posibles las influencias formales, tipológicas y constructivas de otras regiones mediterráneas, luego representadas en Cadaqués, adaptando sus mejores impresiones formales y constructivas al contexto que conocían muy bien y con los materiales que dominaban, la piedra pizarra como elemento básico.

Playas: Gran, Es Poal, Es Pianc

Estas casas de pescadores hasta 1633 no tenían vidrios, pues dos viajeros observaron que hacia el sur los vidrios desaparecían de las ventanas, el vidrio transparente no apareció realmente hasta el siglo XVI y se propagó de manera harto irregular.

Parece también muy probable que estas viviendas no tuvieran estufas ni chimeneas, la extendida utilización del brasero así parece confirmarlo.

Calle Bellaire Nº 12

A pesar de lo señalado en el apartado siguiente, esta arquitectura tiene como elemento básico el espacio interior, y esto trae como consecuencia una austeridad externa, una especie de pudor, a veces incluso de negligencia por las fachadas y una tendencia vertical que es visible ya en las viviendas elementales. Hemos de destacar aquí la importancia que tiene en Cadaqués el arco adovelado, característico elemento de la arquitectura catalana, que en Cadaqués se reinterpreta con el uso de la pizarra material del lugar, arco que marca el límite y el punto de contacto entre el hogar y el cosmos, entre la vida y el mar y la montaña.

Resulta interesante reseñar la observación de Sola Morales, que la casa es el primer material de la arquitectura, el habitar de la casa no es considerado como algo estructurado y tipificado sino como un cúmulo de comportamientos, que es opuesto a la consideración formalista de que lo mas importante es la fachada o la planta, y esto naturalmente tiene relación con lo mencionado anteriormente y señalado por Cirici i Pellicer sobre las características de la arquitectura catalana y de su aplicación a la arquitectura popular de Cadaqués.

Desde el punto de vista de Anna María Dalí, hermana del pintor Salvador Dalí, estas casas, de familias de pescadores van exteriormente encaladas, pero por dentro, en muchas de ellas la cal era de un tono rosado y a veces de un tono azul, las baldosas de tierra, muy rústicas y muy difíciles de limpiar.

Los muebles del comedor consistían en sillas y una mesa de madera muy gruesa, la cocina, los fogones y el fregadero eran generalmente muy bellos porque estaban recubiertos con azulejos artesanales hermosos, muy difíciles de encontrar ahora, que se han intentado inútilmente imitar en tiempos recientes, entonces eran una cosa normal en todas las casas.

En muchas de ellas había escaleras en las que la huella estaba recubierta. En estas casas, la habitación más acogedora era casi siempre el dormitorio, una cama antigua, una cómoda antigua y unas cortinitas blancas en la ventana y esto era todo, lo cual era suficiente para darle un encanto muy especial.

Una de las cosas más sobresalientes de estas casas, eran los armarios esquineros, en los que se colocaban los regalos  que los marineros traían de sus viajes, juegos de café, cerámicas doradas, jarros, cristales, vajillas. Todo de un gusto finísimo y que han desaparecido prácticamente por las compras que los anticuarios han hecho.

Finalmente, el fuego, el alma de la casa, la leña de los bosques circundantes, permitía tenerlo encendido durante todo el invierno, siempre que se hubiera guardado la suficiente en la bodega, para que además del calor, pueda darles en todo el invierno un tono dorado y acogedor.


BIBLIOGRAFIA:

1.    BRAUDEL, Fernando. Civilización material, economía y capitalismo. Siglos XV-XVIII. Versión española de Isabel Pérez-Villanueva Tovar. Madrid: Alianza Editorial. 1984. 3 ts (e.o. 1979).
2.    CIRICI PELLICER, Alexandre. L'Arquitectura Catalana. Palma de Mallorca: Editorial Moll. 1955. 183 pp.
3.    DALI, Anna María. Miratges de Cadaqués, Barcelona: Edicions de Nou Art Thor, 1985 (Col.lecció Terra Nostra 2) 64 pp.
4.    DANES Y TORRES, Josep. Arquitectura Popular. Secció septentrional de la Comarca d'Olot. Barcelona. Imp. Casa Caritat 1919. 34 pp.
5.    PUIG I CADAFALCH, Joseph. "La casa Catalana." En Congres d'História de la Corona d'Aragó. Vol. II. pp. 1041-1060.
6.    SOLA MORALES RUBIO, Ignasi: "Teoría de la forma de la arquitectura en el Movimiento Moderno" en Arquitectura, Técnica y Naturaleza en el ocaso de la modernidad. Curso en la U.I.M.P. Madrid: Dirección General de Arquitectura y Vivienda, 1984. pp. 99-113.

martes, 3 de enero de 2012

DUDAS SOBRE LA INTENSIFICACION DEL USO DEL SUELO

Los diálogos Urbanos en la Modernidad que se llevaron a cabo en la sede del PNUD, fueron la ocasión para plantear las inquietudes que algunos arquitectos y urbanistas tenemos respecto del proceso de intensificación del uso del suelo. Esta medida se viene ejecutando desde hace varios lustros en Quito, y es contraria a estudios más profundos, más ambiciosos y a un sentido de la planificación acorde con las categorías actuales del planeamiento que se utilizan en otros países desde hace varias décadas.

Esta nueva propuesta de intensificación del uso del suelo, agresiva no solamente por las restricciones y autorizaciones que plantea, sino especialmente con los espacios públicos y los servicios de la ciudad, genera muchas dudas. Dejamos aquí apuntadas algunas de ellas, aunque la información de la que dispone la ciudadanía es muy parcial.

La primera duda es ¿porqué esta propuesta, aprobada en segunda discusión, no ha sido elevada a consulta ciudadana, a consulta pública? Es una ordenanza que afecta y de manera muy importante los derechos y obligaciones no solamente de  los propietarios de terrenos y bienes inmuebles sino muy especialmente a toda la ciudadanía.


¿Como podemos saber los ciudadanos, si esta nueva intensificación del uso del suelo tiene un correlativo incremento de las redes de agua potable por ejemplo? ¿Las tuberías existentes abastecerán de agua potable los barrios y específicamente las manzanas del núcleo urbano de Quito, que pasarán de tener 30 habitantes promedio hasta 540 o más habitantes por manzana?


¿Como podemos saber si las cañerías resistirán el incremento de aguas servidas?, o si las calles, que no se proponen ampliar, resistirán el aumento de los 7,5 vehículos por manzana que de promedio estacionan, a los 136 vehículos o más por manzana que pueden llegar a estacionar?


Que decir de los parques y espacios verdes, pequeñas unidades barriales que servían a un número tal vez adecuado de usuarios, ahora se verán desbordados por el incremento de estos, y serán a todas luces insuficientes.

El asoleamiento tan necesario en Quito, por su altura y clima, empezará a ser menor, las sombras de los edificios harán que el sol caliente durante varias horas menos, la contaminación del aire aumentará, por el número de vehículos que circularán con mayor dificultad a la ya existente.
¿Tendremos más cables en los postes de la Empresa Eléctrica Quito, que los que ahora existen? Los colibríes enredados como bien se representa en uno de los 40 quindes que se exhiben en una acera, ante el riesgo mayor, desaparecerán definitivamente.


Los precios del suelo se han incrementado en los últimos diez años en varias veces, con esta propuesta será posible construir un mayor número de pisos, al ser los precios del suelo proporcionales a esa altura, se incrementarán aún más, con Ordenanza incluida y participación municipal en la especulación.

¿Y que pasará con la forma urbana? ¿Como controlaremos que aquellos que tienen o pueden conseguir recursos puedan construir más pisos, y los que no los tienen o no pueden conseguirlos no lo hagan, presentando una ciudad sin orden ni concierto, sin los espacios calle bien definidos, sin barrios urbanísticamente homogéneos?

Otra afectación económica es que de hecho se acorta la vida útil de las edificaciones existentes, que muchas de las veces están en buen estado y cuyos propietarios se ven en la tentación de vender su propiedad como terreno, eliminando el valor de la construcción, cuestión que afecta a edificaciones bien construidas e inclusive patrimoniales, como hemos visto varios ejemplos en Quito. La especulación puede más que el respeto a esos bienes.

El Plan Especial de Reforma Interior (PERI), la afectación no indiscriminada, sino delimitada expresa y estudiadamente de ciertos barrios, sectores o unidades de planificación, en donde se aplique la reparcelación, se corrijan estas graves falencias y desviaciones que señalamos, es el camino adecuado.  Se pueden definir nuevas vías, mas amplias, arboladas, auténticos bulevares y paseos peatonales, parques en proporción adecuada al número de habitantes, obtención de espacios urbanizados de propiedad pública para los sistemas urbanos, son por ejemplo una forma de actuación más coherente, que mejore la calidad de vida y que no la deteriore como viene siendo usual en el núcleo urbano, situación que precisamente provoca también, la diáspora de los habitantes a las zonas periféricas, la calidad de vida en Quito ha disminuido, por esta intensificación del uso del suelo.

¿Que pasará entonces con los valles, ya habitados, aunque no bien urbanizados, en los cuales lo que hasta ahora tenemos es un crecimiento urbano disperso sin planificación, sin una estructura ni sistemas urbanos, se repetirán los procesos que ya se dieron en el núcleo urbano de Quito?  

miércoles, 14 de diciembre de 2011

LA CONSTRUCCIÓN DE SEVILLA. TRADICIÓN Y MODERNIDAD (II)

Publicado el 30-03-11 http://blogs.elcorreoweb.es/tribunas/

Jorge Benavides Solís: Doctor Arquitecto. Profesor Titular de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad de Sevilla

Sevilla es fea. Hacer esta afirmación -así en general- sería una necedad. En primavera no podría decirlo ni siquiera un ciego. Pero en cambio, si se hace referencia específica a la ciudad construida fuera del tradicional recinto amurallado en los últimos cincuenta años, es distinto. En este entorno moderno por la edad y la forma de su arquitectura, resulta difícil encontrar calles o espacios bellos, agradables o al menos acogedores como son los del centro histórico porque, los técnicos y los políticos bajo la pretensión de modernidad impusieron a la ciudad: la exclusividad de los usos (zonificación), los bloques aislados repetidos hasta el cansancio (polígonos), la pérdida de la diversidad formal individualizada de los edificios, la fragmentación de las manzanas históricas, la substitución de las plazas por áreas libres abstractas, atiborradas de coches (San Pablo). Coetáneamente se ignoró la Historia y, asumiendo la declaración de Le Corbusier (1923), se mató a la calle para reemplazarla por la vía y así favorecer al coche. Todo porque el Movimiento de la Arquitectura Moderna y la Carta de Atenas así lo determinaron. Bajo dichas premisas, la relación entre tradición y modernidad no podía dar buenos resultados, menos todavía si se negaba el valor de la tradición (cultura), del entorno, de las áreas con alta densidad cultural.

En Europa recién en los años setenta se comenzó a denunciar tamaño despropósito lastimosamente persistente entre nosotros, hasta en los últimos PGOU. Según se decía, este instrumento desde su origen (1946), en lugar de ser un conjunto de planos para la construcción de la casa de todos -la ciudad- era una eficiente guía para la especulación inmobiliaria.

El PGOU asigna usos y distribuye actividades sin ninguna condición estética del espacio urbano. Pese a la experiencia negativa después de varias décadas, por ejemplo los PGOU de Marbella, de Chiclana y de otros núcleos ahora, también cumplen el papel de una guía para la legalización del incumplimiento de la Ley. A propósito: siguiendo con esta política la Junta de Andalucía, con la oposición de Ecologistas en Acción, por Decreto por lo pronto, se apresta a legalizar más de diez mil, de un total de medio millón de delitos contra la ordenación del territorio existentes en Andalucía. Ojalá se hiciera algo equivalente para favorecer a los miles de “desahuciados hipotecarios”.
En esta situación, en el ámbito arquitectónico y urbanístico, la relación entre tradición y modernidad hasta los años ochenta en Sevilla, no fue resuelta de manera adecuada aunque, entonces se contaba con un soporte teórico unitario muy preocupado por el espacio interior, la sociedad y el contenido antes que por la forma. Dicho soporte era el resultado de la confluencia de las declaraciones, axiomas y principios de los Maestros de la Arquitectura. En 1925 Van Doesburg enumeró 17. Al final llegaron a ser más de 30.

En 1977 Jenck, por primera vez habló de la arquitectura postmoderna; pero en Andalucía recién a partir de los años noventa se adoptó ese lenguaje –ventajosamente por pocos años- que recuperó artificiosamente la Historia al convertirla en un “cajón de sastre” (¿desastre?) colmado de elementos de diferentes épocas, listos para ser recreados formalmente en las fachadas: capiteles, columnas, cornisas, tímpanos, etc.

Fue así –pienso yo- como se comenzó a adjetivar la modernidad y poco a poco el arquitecto a distanciarse de la teoría para refugiarse únicamente en sus contenidos operativos, fuertemente vinculados a las marcas, a los instrumentos de re-presentación (TICs), a la imagen, al objeto individualizado, etc, llegando a la actual arquitectura icónica y “paramétrica”. No existe como antes una teoría sino paradójicamente “teorías individuales” (aparentes). El vacio producido por el –ahora- inexistente soporte teórico del proyecto, ha sido reemplazado por la analogía y la metáfora que artificiosamente lo justifican.

El proyecto Metropol-Parasol de Sevilla según su autor tiene una relación de semejanza (analogía) con los árboles de la Plaza de San Pedro. A partir de ello, el pragmatismo inmediatista prescinde no solamente del pasado (ciudad construida, cultura) sino incluso del futuro. Es más afín con la mera práctica que con la teoría; con el objeto antes que con el sujeto; con el individuo antes que con la sociedad; con el fragmento antes que con la ciudad; con los paradigmas publicitarios y empresariales antes que con los valores ciudadanos.

Pienso que estos son los contenidos implícitos en la discrepancia entre el Consejo Consultivo del COAS y algunos de sus colegiados que la prensa ha dado a conocer. El Consejo “(…) abogó por abrir un debate sobre el concepto de modernidad aplicado a la arquitectura que se está ejecutando en la ciudad en los últimos años”. Seis de los siete discrepantes coinciden en que no es oportuno ni prioritario ese planteamiento. Hay “cosas más importantes”, como “¿qué pasa con los jóvenes arquitectos que no encuentran trabajo? dice uno de ellos. “Ya está bien (asevera otro) de que la torre Pelli o las setas sean las únicas cosas arquitectónicas de las que opinar. Ya está bien de hablar siempre de lo mismo. La arquitectura de la ciudad es más que eso”. Modernidad (teoría) o pragmatismo, esa es la cuestión.

Convengo con el Consejo de Asesores, en Andalucía es indispensable reflexionar (teoría) con responsabilidad (social) para intervenir (acción). La arquitectura no sólo es un objeto construido en una ciudad; es con todas sus consecuencias una parte de ella (entidad). A la fea crisis actual, nos ha conducido el exceso de pragmatismo.

LA CONSTRUCCIÓN DE SEVILLA. TRADICIÓN Y MODERNIDAD (II)


Sevilla. Plaza Nueva Sevilla.

Polígono San Pablo. Espacios libres
desorientadores, abstractos


Sevilla. Avenida de San Lázaro. La Macarena

La fea Sevilla contemporánea



Sevilla La metáfora frustrada en la Plaza de la Encarnación



Arquitectura icónica y paramétrica insostenibles. Un peligro de alienación.
Sevilla, sábado 12.03.2011

miércoles, 23 de noviembre de 2011

LOS COSTOS DE UNA PLANIFICACION INEFICIENTE

Enrique Vivanco Riofrio. Dr. Arq.

La Planificación y el Ordenamiento Territorial tienen en otros países y desde hace varias décadas, unos instrumentos muy bien definidos, socialmente aceptados y eficientes, que han hecho que el uso y ocupación del suelo se haga con orden, legalidad y con preeminencia del bien común sobre el interés particular, con resultados de ciudades en donde la calidad de vida se ha incrementado de forma por demás notoria.

Los temas claves de esos instrumentos son el de las reservas de suelo necesarias para esa vida en común que significa la ciudad, la red de espacios públicos y los sistemas urbanos imprescindibles, así como la clasificación del suelo. Estos aspectos se cumplen con determinaciones a través de leyes y reglamentos que se aplican adecuadamente.

Vitoria-Gasteiz
España
Anillo Verde

En nuestro país desde que la Ley de Régimen Municipal promulgada en 1938, establecía que las urbanizaciones debían ceder el 10% del área útil para espacios verdes y cuando han trascurrido más de 70 años, seguimos pensando que con ese porcentaje de cesión tendremos una calidad de vida aceptable en nuestras ciudades.

Nuestra legislación quizá estuvo adecuada en los años 30 y 40 del siglo pasado, cuando las edificaciones de las ciudades en su inmensa mayoría, tenían únicamente uno o dos pisos. Esto empezó a cambiar con edificaciones de 10, 12 y hasta 16 pisos o más, la densidad creció de forma muy importante, y para densidades 5 o 6 veces superiores se mantuvo el 10% de cesión de suelo para áreas verdes y espacios públicos. Ahora es evidente que esas cesiones son absolutamente insuficientes para las nuevas características de las urbes contemporáneas.

Cuando las ciudades crecieron, también en extensión, aparecieron otras necesidades básicas que no se habían previsto, la de movilidad y transporte por ejemplo, sometiendo a los ciudadanos a gastar buenas cantidades de dinero en transporte y a perder una considerable cantidad de tiempo para movilizarse. Esta movilidad exige grandes espacios urbanos para estaciones de diferentes tipos, áreas de estacionamiento y mantenimiento de los vehículos de transporte público entre otros.

Barcelona
España
Estación de Autobuses Barcelona Norte

Lo que hemos podido ver en Quito, Guayaquil y la mayoría de ciudades  capitales provinciales y otras como Manta o Quevedo, es que son unas ciudades carentes de las más mínimas reservas de suelo para una serie de sistemas que comprenden no solamente suelo no edificable sino también suelo edificable, es por esto que se hace indispensable una nueva legislación que prevea las reservas de suelo para los sistemas.
Vitoria-Gasteiz
España
El Prado

Los costos de la planificación ineficiente abarcan muchos campos, el derecho de las vías es un grave problema para las obras de ampliación. Resulta que esos derechos aunque constan en la ley de caminos, los treinta y veinticinco metros que deberían haberse dejado como zona de reserva, no se han cumplido, no constan en los planes de ordenamiento territorial y ahora las expropiaciones de estas áreas tienen costos mucho más altos, pues se expropia no solamente el suelo necesario, sino viviendas y edificaciones que se han construido en el área de reserva.

De todas estas imprevisiones en Guayaquil o Quito, se han tenido que hacer grandes inversiones en suelo con expropiaciones que no estuvieron previstas para estos sistemas y reservas que si se hubieran determinado en los planes, tienen otro valor y formas diferentes de expropiación.

De esta falta de previsión para los sistemas urbanos surge también la lamentable edificación en los parques en desmedro de las áreas verdes. Como podemos ver, especialmente en Quito, de forma improvisada, se está edificando en los parques, es posible que se considere que son terrenos sin costo, cuando el eliminar áreas verdes es el costo más alto para la calidad de vida de los barrios y ciudades en donde este despropósito se comete.
Vitoria-Gasteiz
España
Parque de San Martín

El fuerte invierno que sufrimos el año pasado, dejó también una serie de lecciones y costos adicionales no previstos. La reubicación de familias que construyeron en suelo no apto, que no constaba como tal en la planificación ineficiente, con el resultado de relocalizaciones dolorosas y costosas, esas viviendas abandonadas y desarmadas, son la inversión más importante en toda su vida, de esas familias de escasos recursos.

De igual manera la “urbanización” ilegal, que no es tal porque no son terrenos urbanos, pues de ninguna manera cumplen con los mínimos requerimientos para serlo; no tienen vías de acceso adecuadas, no tienen agua potable ni alcantarillado, no tienen energía eléctrica, condiciones mínimas todas estas, para declarar urbanos los suelos. Esos costos de urbanización que asumimos todos, son también producto de la planificación ineficiente, como mínimo el 50% según ordenanzas, mientras los traficantes de tierras que las venden sin urbanizar, se frotan las manos con pingües ganancias.

Es hora de dar el siguiente paso en las categorías del planeamiento, el cambiar la escala del urbanismo para pasar de los proyectos de urbanización a los Planes Parciales, para el desarrollo de áreas de suelo urbanizable. Se hace urgente el determinar en esos planes parciales las áreas de reserva para los sistemas mencionados y otros, es de vital importancia y de interés económico y de la calidad de la vida colectiva que así se haga.
Vitoria-Gasteiz
España